Aprovechando la oportunidad

“Abre su boca con sabiduría, y la ley de clemencia está en su lengua”
Proverbios 31:26

 

“La verdad es que no fue eso lo que quise decir”, fueron las palabras de Anita a su hijo Alberto.  Y ella tenía razón, jamás hubiera dicho algo para ofender o molestar a su hijo.  Lamentablemente su tono de voz y la expresión de su rostro hablaron más fuerte que las palabras.
 

Esta escena se repite a diario en muchos lugares.  Tratamos de decir las cosas con las palabras correctas, pero no siempre se logra.  ¿Qué nos lleva a equivocarnos? ¿Por qué las palabras y los gestos no siempre dicen lo mismo?
 

No tenemos un libreto a la mano, como en una obra de teatro, para aprendérnoslo de memoria y así saber de antemano a qué nos vamos a enfrentar.  Creo que ese libreto nos ahorraría muchos dolores de cabeza, pero tal libreto no existe. 
 

Cada día es como una hoja en blanco en donde escribimos nuestra historia.  Es la oportunidad de vivir de tal manera que cuando termine el día podamos decir “valió la pena vivirlo”.
 

Pero, ¿cómo lo logramos?  El escritor de Proverbios nos invita a abrir nuestra boca con sabiduría.  El diccionario define sabiduría como, “conocimiento profundo que se adquiere a través del estudio o de la experiencia. Prudencia, cuidado en el comportamiento y modo de conducirse en la vida” (reference.com, diccionario en español).
 

Conocimiento profundo, prudencia, cuidado, son palabras que conocemos y que somos llamadas a ponerlas en práctica.
 

Abrir la boca con sabiduría hará la diferencia en la vida de aquellos que nos escuchen.  Debemos tener presente que la Biblia dice “los labios del justo saben hablar lo que agrada…” (Proverbios 10:32ª).  Por lo tanto necesitamos llenarnos del conocimiento de Dios porque nuestras palabras brotan “de la abundancia del corazón” (Mateo 12:34)
 

Cada vez que tú y yo hablamos tenemos la oportunidad de animar, ministrar y dejar a otros mejor de lo que los encontramos.  No debemos perder la oportunidad de ser instrumento de Dios.
 

El escritor de Proverbios continuaba diciendo en el verso 26 “y la ley de clemencia está en su lengua”.  La palabra clemencia es definida como compasión, moderación. (Diccionario de la lengua española)

La Biblia nos dice de la siguiente manera "Pórtense en todo con los demás como quieren que los demás se porten con ustedes” Mateo 7:12 BHTl  Por lo tanto debemos medir las palabras que salen por nuestra boca.  Debo preguntarme, ¿lo que voy a decir va a bendecir a la persona con quien estoy hablando? ¿Voy a ser agente de cambio para bien en su vida? Si la respuesta es no, entonces no debo decir nada. Recuerda, “aun el necio cuando calla es contado por sabio” Proverbios 17:28
 

Hoy es el día para analizar nuestras palabras y nuestras acciones.  Al hablar hagamos la diferencia en la vida de otros, que el efecto de las palabras sea positivo en aquellos que nos escuchan.
 

El hablar es un regalo poderoso que Dios nos ha dado, usémoslo bien y démosle la gloria a Dios por darnos ese hermoso regalo.
 

Recuerda, la mujer virtuosa abre su boca con sabiduría.  Que hoy sea el comienzo de grandes cosas para ti.
 

Bendiciones,
 

Rev. Awilda Nolla

Oremos
 

“Señor sólo deseo agradarte y ser de bendición a otros.  Enséñame a hablar verdad y vida a aquellos que encuentre en mi camino.  En el nombre de tu hijo Jesús. Amén”

Para reflexionar


1. En el día de ayer, ¿dejaste a alguien mejor de lo que lo encontraste?


2. Es posible que esta mañana dijiste algo de lo cual luego te arrepentiste, pero ya las palabras estaban dichas. ¿Cómo te sentiste cuando te diste cuenta de lo que habías hecho?


3. Toma unos minutos y ora pidiéndole a Dios que te ayude para que al abrir tu boca seas de bendición a otros.


Tarea


1. Hoy busca a un par de personas y dales palabras de aliento.


2. Escribe en un cuaderno cómo te sentiste al hacerlo.