Bendecidas y de bendición

Desde pequeña he escuchado a cientos de personas utilizar el famoso adagio popular, cada vez que han deseado dar un consejo a la hora de escoger amistades, "dime con quién andas y te diré quién eres".  Por lo visto aquellas personas con las que se invierte un tiempo significativo pueden influenciar para bien o para mal en nuestro comportamiento.

Algo que debemos aprender es ser sabias al escoger a las personas con quien deseamos juntarnos. Hay personas que debemos eliminar de nuestra lista de contactos, de nuestro teléfono celular y de nuestras redes sociales. La mujer que Dios busca ama a todos, confía en algunos y sigue sólo a Uno a Jesucristo.

Debemos preguntarnos ¿Por qué es importante el que le demos o no a las personas acceso a nuestra vida? Existen personas que una vez le permitimos entrar a nuestro círculo cercano, lo que vienen es a traer chismes, murmuraciones, desánimo, cargas y a robarnos el gozo. No olvidemos que la Biblia dice "No erréis; las malas conversaciones corrompen las buenas costumbres". (1 Corintios 15:33 RVR60)

A esas personas las debemos amar, pero al mismo tiempo mantenerlas a distancia. Hay asociaciones o relaciones que debemos erradicar de nuestra vida si queremos tener una vida de madurez y de crecimiento espiritual.

Hay que removerlas no importando si esas personas han estado en nuestro círculo de relaciones desde la niñez o si son parte de nuestra familia.  Se espera que tú y yo seamos mujeres adultas y maduras.  Aquella que desee actuar como una mujer de Dios tiene que rodearse de mujeres llenas de Dios y no con mujeres "inmaduras".  Esta decisión nos llevará a darle un nuevo rumbo a nuestras vidas.

La experiencia me ha enseñado que no todas las personas están dispuestas a escuchar y a poner por obra los consejos que en una u otra ocasión les hemos dado.  Por lo tanto, debemos valorar los consejos que podamos ofrecer y no desperdiciar el tiempo en quien no los desea.  Tanto los consejos como el tiempo son valiosos. Recordemos el consejo del apóstol Pablo "aprovechando bien el tiempo porque los días son malos"  (Efesios 5:16).

No debemos sentirnos culpables, cuando alguien nos solicite un favor y por una u otra razón no podamos hacerlo. No importa que hayas hecho 99 favores si por alguna razón no puedes hacer el número 100 hay quienes dirán "ella nunca puede" o "con ella no se puede contar". No permitas que eso afecte tu espíritu, esos comentarios no vienen de Dios. No importa cuántas razones tu des para sustentar el por qué no pudiste realizarlo, hay quienes no aceptarán tus razones.  Dice el Dr. Camilo Cruz en relación a quienes creerán tus razones, "tus enemigos no van a creerlo y tus amigos no lo necesitan". Por ello recuerda que Dios conoce la verdad. 

Muchas vendrán a decirnos: "Ya no eres como antes…" Entonces da un Gloria a Dios!!! Ya no somos las mismas mujeres que una vez fuimos, hoy somos mujeres maduras en el Señor. Ahora transitamos por el camino que Dios trazó para nosotras y por ello estamos haciendo los cambios necesarios para lograrlo.

A medida que creces en el Señor el círculo de personas que te rodean es menor.  No debería ser así, pero lamentablemente lo es.  No todas las mujeres que conoces están dispuestas a buscar a Dios como Él debe ser buscado. Por eso el profeta Isaías nos recuerda "Buscad a Jehová mientras puede ser hallado, llamadle en tanto que está cercano". (Isaías 55:6 RVR60)

No se puede estar en cercanía con Dios y mantener un círculo de gente que quiera llevarte en la dirección opuesta. Debemos aprender a establecer límites para detener a aquellas que quieran estorbar tu búsqueda de una mayor intimidad con Dios.  Al mismo tiempo debes invitar a tu vida a aquellas personas que te serán de ejemplo para acercarte más a Dios.

Quizás hayas experimentado o estás experimentando momentos en los que sientes como si no avanzaras en el camino.  Te sientes así aun en los momentos en los cuales oras, lees la Biblia, ayunas y asistes a la iglesia, pero al parecer no ves mucho avance en tu vida espiritual. Es ahí en donde te sientes como los israelitas dando vueltas en el desierto.  Sin darte cuenta y en otras ocasiones aun sabiendo te has rodeado de algunas personas que se han convertido en personas que drenan tu vida.

Hay muchas personas a quienes les hemos dado acceso a nuestro núcleo o círculo íntimo las cuales drenan nuestras fuerzas, el gozo, la visión y las esperanzas entre otras cosas.  Hay personas que no añaden nada a nuestra vida, pero cuando nos ven haciendo algo productivo se nos apegan para ver que provecho pueden sacar.   Poco a poco estas personas que no añaden nada positivo lo que logran es mantenernos anémicas y no nos permiten adelantar ni crecer en nuestra relación con Dios.  Lo triste es que las cargamos porque nos da pena desprendernos de ellas, pero olvidamos que al final quienes perdemos somos nosotras. Las mujeres que hemos sido llamadas por Dios no podemos sentirnos culpables por decirles que no a aquellas personas que sólo buscan su propio provecho.

Hoy Dios te llama a mantener tu relación personal con Él porque es lo que ha de bendecirte para poder ser de  bendición a otros. Recuerda, no podemos dar lo que no poseemos y hemos sido llamadas para aprovechar bien el tiempo. Puedes ser una mujer bendecida si tomas los pasos necesarios hacia ello.  Una vez experimentes el ser una mujer bendecida te convertirás en canal de bendición para otras.

Por lo tanto nos debemos preguntar,

1. ¿Quién es la persona que me ha ayudado a anhelar una relación personal con Dios?  

2.  De las mujeres que me rodean ¿De qué manera han bendecido mi vida?  ¿Qué dones poseen? ¿Tiene alguna de ellas el don de profecía, de fe, hacer milagros, de sanidad, discernimiento de espíritus, diversos géneros de lenguas o el de interpretación de lenguas? 

3. ¿Cuál de esos dones poseo yo para ser de bendición a otras? ¿Cómo he contribuido a la vida de otras mujeres? 

4.  A ¿quién debo invitar a mi vida para mantener encendida la pasión por Dios?   

5.  A ¿quién debo remover de mi vida porque es la persona que está drenando mis fuerzas? 

Una vez hayas podido poner nombres y apellidos a las preguntas anteriores decídete a ponerlo por obra y verás cómo tu vida será bendecida y te convertirás en agente de bendición.

Que Dios nos ayude a vivir una vida santa para Él como mujeres bendecidas y como instrumentos de bendición.  

Rev. Awilda Nolla 

Mujer Virtuosa 

"Decididas y Esforzadas"