Testimonios

El día que me dio su libro, En la Sala de Espera, después del culto en la noche comencé a leerlo, pero no pude pasar del capítulo 5, en varios momentos sentí que lo que leía me conmovía y en otros hasta me reí como con “la moda del pirata”, qué ocurrencia!, pero la verdad me eché a llorar pensando en muchas cosas, en mis actitudes ante situaciones, en que quiero serle fiel al Señor todos los días de mi vida aunque no sé qué traerá para mí el mañana, en que quién soy yo para que Dios me ame tanto y piense en mí, su misericordia… me sentí tan insignificante delante de un Dios tan santo, tan grande, que cuando cesaban mis lágrimas estas comenzaban nuevamente.

Le confieso que cuando usted dijo del compromiso del ayuno de 10 días yo no estaba convencida de hacerlo, si lo hacía sería más adelante, pero al amanecer me dispuse a hacerlo así que ahora ayuno de algo y estoy en mi 5to día!

Otra cosa que me marcó mucho mientras leía su libro fue su definición de “el llamado pastoral” el cual me hizo reflexionar en cuanto a mí como presidenta de jóvenes y que aún debo crecer MUCHO en este sentido, también creo como usted, que pastor se es en todo tiempo y no sólo cuando se lleve traje y corbata o zapato de tacón alto y vestido y se esté en una oficina!!

He estado en varias salas de espera donde he pensado que no soy yo la más indicada, salas en las que también me he sentido una inútil, que no sirvo para nada, salas en las que he pensado cómo se le ocurrió a Dios usarme, que cómo él puede esperar algo de mí, y otras en las que me he gloriado de alcanzar o hacer algo y me he dicho “estás escapá” cuando en realidad quien debe llevarse toda la gloria es Él por su gracia en mi vida. Esas cosas más bien las reservamos, así que le felicito por tener el valor de plasmar sus pensamientos y experiencias en su libro de la forma en que lo hizo.​

Olivia Espiniella



Hola pastora. Leí su libro En la Sala de Espera y tengo que decirle que Dios la usó por medio de su libro para ministrarme. Ahora veo y entiendo que mi vida ha estado llena de salas de esperas. No entendía el porqué de ciertas situaciones, pero ahora comprendo que mientras estuve en mi sala de espera, Dios estaba obrando en mi vida.

 

Le doy las gracias por dejarse usar y deseo que Dios le multiplique la bendición que usted y su libro trajeron a mi vida. La quiero mucho.


Nathalie Kernizan

Amada Pastora Nolla que Dios me la bendiga abundantemente conforme a sus riquezas en gloria. Yo era una persona muy arrebatada al enojarme con facilidad.  Recibí un fuerte impacto mientras escuchaba su testimonio en el congreso el Rey te manda llamar.



Cuando enfrento una dificultad recuerdo las palabras de su testimonio, de que aun usted con sus limitaciones de salud no se queja, sino que continúa trabajando para el Señor. Fue tanto lo que impactó mi vida que le he declarado a mi esposo que DIOS en esa noche comenzó a trabajar en mi vida. Quiero cambiar mi manera de vivir y servirle al SEÑOR. Dios bendiga su familia, ánimo.  Salmo103.

Zulema Yañez M



Conocí a la Rev. Awilda en Monterrey este fin de semana y me encantaron las conferencias, realmente cautivó mi corazón lo que Dios habló a través de ella. Envío muchas bendiciones y adelante con este hermoso ministerio, saludos desde Reynosa, Tamaulipas. México

Liliana Salazar

Bendiciones Pastora Awilda: Asistí al llamado del Rey al Congreso de Mujeres en Monterrey, N.L. este pasado fin de semana (me gustó mucho). Le mando dos abrazos con mucho cariño para que sienta mi agradecimiento y mi reconocimiento a su entrega, fidelidad y amor a nuestro Rey en el ministerio que Él le dio.
 

A partir que salí de allí veo a Dios mucho más Grande "CUAN GRANDE ES ÉL" y me veo a mi mucho más pequeña. "QUE GLORIOSO".​  Agradezco a Dios que por Su misericordia me sostiene para que yo pueda cumplir lo que Él se propuso para mi y mi familia. A través de la ministración que usted nos dio mi vida sigue siendo transformada.

No sé si a esta hora ya está usted de regreso en su casa. Hoy fue el primer día del compromiso que hice de orar todos los días 7 minutos por usted. Hoy oré por usted y deseo que sea prosperada en todas las cosas, y que tenga salud, así como prospera su alma. (3 Juan 2)  Con respeto y sinceridad.



Cristina Altamirano de Mejía